El pasado 28 de septiembre se celebró la octava edición de la Súper Copa 2025, celebrada en el Autódromo Miguel E. Abed, en Puebla, donde el piloto del tractocamión de Shell Rimula, Santiago Tovar logró el tercer lugar en el podio.
Sin embargo, el 27 de septiembre, tuvimos la oportunidad de vivir de cerca la adrenalina que envuelve un día de prácticas previo a la carrera.
Una carrera que comenzó con pasión y estrategia
Desde el día de pruebas, el enfoque de Santiago fue total. En entrevista con La Trucker, compartió que Puebla es una pista que le sienta bien y en la que ya ha conseguido victorias: “Creo que se adapta a mis condiciones de manejo… venimos de una victoria en Chihuahua y tenemos que cerrar fuertes. Todavía es posible llevarnos ese cuarto campeonato”, afirmó con convicción.
Ese trabajo comenzó desde temprano con dos sesiones de práctica, análisis de telemetría y ajustes precisos en el tractocamión. Con el respaldo de un equipo técnico altamente especializado, Santiago y su máquina estaban listos para darlo todo en pista.
Un equipo que trabaja con el corazón
Detrás del volante hay más que un piloto. El padre de Santiago, Jaime Tovar, también fue parte activa en este fin de semana de carreras. Desde el área técnica, explicó cómo se revisa cada componente, desde la transmisión hasta el diferencial, asegurando que todo esté al 100%. “Lo que queremos es el tetracampeonato”, declaró con orgullo.
Los mecánicos Alberto y Pedro Rivera también compartieron su pasión por el trabajo detallado que se hace en cada tracto. Revisiones de seguridad, ajustes de transmisión y validaciones técnicas fueron parte del proceso que llevó a Santiago al podio. “Lo importante aquí son los frenos, que entren todos los cambios en la transmisión y que la aceleración esté al 100%”, comentaron.

Un tercer lugar que vale oro
En una competencia donde los milisegundos y las decisiones al volante definen el destino, Santiago Tovar no bajó los brazos ni por un instante. Su tercer lugar, aunque lejos del objetivo, es testimonio de su entrega, profesionalismo y sed de victoria.
Con la vista puesta ya en la próxima fecha, Tovar se reafirma como un verdadero gladiador del asfalto. El sueño del tetracampeonato sigue más vivo que nunca, y si algo quedó claro este fin de semana, es que Santiago no corre solo: lo impulsa un equipo, una familia y una comunidad truquera que cree en él.
Un mensaje claro: perder no es fracasar, es aprender
Santiago Tovar nos dejó una gran lección, el verdadero campeón no solo se mide por la bandera a cuadros, sino por la actitud con la que se enfrenta a la pista y a la vida. Corrió con entrega, lideró con determinación y terminó con entereza.
Santiago Tovar, piloto de corazón
“En general ha sido una buena temporada para mí que me permitió estar en diferentes ocasiones en el podio, ahora se viene una competencia importante, es por eso que llegamos a más del cien por ciento para enfrentar este fuerte compromiso donde está en juego la victoria y la posibilidad de pelear por el título, así que si se presenta la oportunidad buscaré ganar”, dijo Santiago Tovar.
“Desde pequeño he querido ser piloto y mi familia me apoya, ahora más que nunca por uno u otro motivo estoy metido de lleno en esto, renuncié a muchas cosas, lucho mucho y aún puedo ser campeón si me lo propongo al 100, yo estoy consciente que tengo que esmerarme, pero sinceramente esto es lo que quiero lograr como mi meta en este año”, comentó.
Aunque el podio lo recibió en tercer lugar, Santiago Tovar demostró que la grandeza no siempre se mide en victorias, sino en la determinación de volver más fuerte.
