Aurora Martínez nació en Querétaro hace 31 años.
Es madre de tres hijas, mismas que son su motor y su motivo para seguir adelante pese a las adversidades de la vida.
Afirma que fue un “milagro de Dios”, el haber podido ingresar a una escuela de operadoras de unidades de carga pesada, y de ahí haber aprendido lo que hoy es su gran pasión.

Su gran motivación es que para sus hijas, ella es un modelo para seguir, pues se sienten orgullosas de su “súper mamá”.
Aquí la entrevista con Aurora Martínez
Damaris Uribe
Dale play al tercer capítulo de esta serie de entrevistas, con Damaris Uribe, operadora de carga pesada de corazón desde hace varios años.
Esta mini serie de podcasts llamada Kilometraje Recorrido, está dedicada a escuchar a las voces que hacen posible que la industria del autotransporte de carga en México funcione.
Desde niña sintió afinidad por los camiones, no sabe de dónde nació ese deseo porque en su familia nadie se dedica a la industria del autotransporte.
Además, prefiere que le digan trailera, pues hasta ahora no encuentra el motivo de nombrar “operadoras” a las conductoras de trailer, si a final de cuentas el manejar una unidad de grandes dimensiones es una dimensión muy bonita.
Y cada que llega a algún lugar, siempre dicen: ahí viene la trailera.
Por eso se siente tan orgullosa de serlo.
Afirma que siempre fue su sueño conducir un trailer. Te compartimos su historia:
Magda Islas
Siendo mecánico de una empresa, el dueño se fijó en ella, en sus habilidades, y posiblemente en su “rudeza”, pensó que sería una gran operadora de tractocamión, y así fue.
Luego de que su jefe se encargara de su capacitación, se lanzó a las carreteras y ahora es una apasionada del volante y de manejar siempre full.
Lo más difícil es dejar de ver por muchos días a su familia, en especial a su hijo, pero la pasión por las carreteras es algo que lleva en el corazón.
“De aquí soy, ya me vi”
Dijo Miriam una vez que pudo subirse a un camión y aunque no sabe bien de dónde viene esa pasión, la emoción de sentir la adrenalina a bordo de una unidad pesada, no se ha ido desde hace 40 años.
Miriam nació en la Ciudad de México, se considera una mujer de retos, tanto así que es la primera mujer operadora en transportar materiales y residuos peligrosos con excesos de dimensiones.
Un fuerte accidente marcó su vida, y pese a ello no le hizo dudar de su pasión por las carreteras, “de aquí soy, no puedo dejar eso”, resaltó.
“Esto se mete en las venas… a mí me hicieron la transfusión completa”.
Miriam
Más que una ilusión, fue curiosidad, no de ser trailera, si no de subirme a un camión. Sentía mucha curiosidad de manejarlo, de enfrentarme al reto de domar algo tan grande.
En mis primeros viajes me dijeron: “esto es algo que se mete en la sangre”; en su momento me dio risa, lo tomé muy a la ligera, pensaba que sólo era un decir.
Con los años, me di cuenta que – efectivamente esto se mete en la sangre, se vuelve una adicción, una pasión. Lo sé, porque nací rodeada de médicos, en la familia todos son doctores y eso no me movió nun-ca. Orgullosa digo: la única operadora soy yo, me siento contenta de haber llegado hasta donde he querido.
«Siempre me he catalogado como una mujer de retos»
Me gusta hacer cosas diferentes, llevarme al límite, saber de lo que puedo ser capaz.
Esto básicamente fue un reto, un capricho. Al principio la familia no lo aprobaba, más mi papá. Con el paso del tiempo aceptaron que ésta era mi verdadera vocación. Me vieron empezar con una pipa de dos ejes, brinqué a una mamila y de ahí al full. Mis logros ayudaron a que le tomaran el gusto. No lo habrán dicho abiertamente, pero sé que se sentían orgullosos.
Mi padre siempre dijo: “si uno va a ser algo en la vida, ser siempre el mejor”. ¡Llevo muy presentes sus palabras!
